Seminario de junio: caso de Derecho romano

El lunes 11 de junio se llevó a cabo la segunda sesión ordinaria de la Academia de Derecho Civil y Romano (Adecir) de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes. En esta oportunidad se realizó un seminario de discusión de caso, en donde el tema central fue “¿Pueden darse en usufructo los vestidos y el dinero? Análisis de los casos de la jurisprudencia romana”, propuesto y expuesto por la estudiante Paula Aranda M. de tercer año y además colaboradora de Derecho Romano.

Basándose en una investigación que realizó el año pasado para el ramo de Seminario, la alumna comenzó su exposición con una breve definición y explicación de qué son los usufructos y cómo era el tema en aquellos años en Roma. Contextualizó la importancia que los romanos le daban a la vestimenta por su alto costo, escasas prendas, y compleja confección, especialmente los vestidos de fiesta, de teatro y los fúnebres.

Una vez introducido el tema, la alumna se propuso responder si los vestidos eran o no objetos consumibles y si se pueden o no considerar como objetos de usufructo o cuasiusufructo. Basándose en el artículo de la profesora María Victoria Sesma del libro “Estudios en homenaje al profesor Juan Iglesias”, Paula identificó 4 corrientes que conciben en distintas clasificaciones a los vestidos a lo largo de la Historia:

1) Vestidos como cosas consumibles, en derecho romano clásico y Justinianeo.

2) Vestidos en derecho justinianeo son una categoría nueva de “cosas deteriorables”, y pudieron ser objeto de usufructo o cuasi usufructo según la voluntad del constituyente.

3) Vestidos como “cosas rápidamente deteriorables” fueron equiparadas a las cosas consumibles en derecho Justinianeo, para ser objeto de cuasi usufructo.

4) Vestidos en derecho justinianeo como cosas consumibles y por tanto objeto de cuasi usufructo. Esta teoría es la doctrina que prevalece en autores modernos, plantea que la vestimenta es una cosa consumible, se entendió así para proteger al nudo propietario que antes se veía perjudicado por recibir

vestidos usados y desgastados sin su verdadero valor económico. Al ser considerado objeto de cuasiusufructo, existe la obligación de restituir una cosa en la misma cantidad o especie y caso de los vestidos para ocasiones especiales que no son fungibles el usufructuario podrá restituir el valor de la cosa. Es un cambio abrupto en la regulación romana introducido por Justiniano.

Para terminar, la presidenta de la Academia, Marissa López, dio espacio para preguntas y comentarios. Los profesores María de los Ángeles Soza, Juan Ignacio Contardo y Hernán Corral, en compañía de los alumnos presentes llevaron el tema de los vestidos a la actualidad, generando una entretenida e interesante discusión.

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